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Peregrinación a Lourdes

Visita: Lourdes y Javier

Para reservar este circuito, contacta con nosotros a través del teléfono (+34) 917 71 43 58,
o del e-mail: booking@hayaperegrinaciones.com

DÍA 1. ORIGEN - LOURDES.

A la hora y lugar establecido salida del Autobús en etapas hacia Lourdes. Almuerzo en ruta. Llegada a media tarde a la localidad francesa y traslado hasta el hotel, distribución de las habitaciones y acomodación. Posibilidad de participar en la liturgia del Santuario. A la hora indicada cena en el hotel y posterior alojamiento.

DÍA 2. LOURDES.

Desayuno en el hotel. Conoceremos los lugares más destacados, como la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, con sus mosaicos recientemente restaurados, y la Basílica subterránea de Santo Urraca X, de 1958, la gruta de las Apariciones, la capilla de San Gabriel, el Museo del Tesoro, en la antigua Capilla de la Reconciliación, frente a la Basílica de la Inmaculada Concepción, así como el Museo de Santa Bernadette, dedicado a ella y a las apariciones, el Santuario y las piscinas de aguas medicinales. Almuerzo. Por la tarde, celebraremos la Santa Misa y tendremos oportunidad de participar en la "Procesión de las Antorchas". Cena y alojamiento en el hotel.

DÍA 3. LOURDES – JAVIER - ORIGEN.

Desayuno en el hotel y salida hacia Javier (España), para tener la oportunidad de visitar su magnífico Castillo, relacionado con la vida de San Francisco Javier. Finalizada la visita, almuerzo en restaurante. Por la tarde, continuación hasta nuestra ciudad de origen. Llegada, fin de la peregrinación y de nuestros servicios.

LOURDES (Francia)

Los galos, romanos, bárbaros y moros fortificaron sucesivamente la roca de Lourdes, donde se construye el castillo Fortaleza. Desde el siglo IX, la ciudad fue a su vez posesión inglesa y francesa. Durante las guerras de religión en el siglo XVI, fue saqueada por las tropas hugonotes. En el siglo xvn, el apego de la Bigorre a Francia (1607) y los avances en el uso de armas disminuyen la importancia de la ciudadela. Ella mantiene una pequeña guarnición y se convierte en una prisión estatal (castillo). Cruzando sin mucho daño la Revolución Francesa (1789), Lourdes se convierte en el siglo XIX en una pequeña y bonita ciudad. A principios de la década de 1850, el castillo fue ocupado por una guarnición de infantería. La ciudad era entonces un paso para los clientes del spa atraídos por las aguas de Bareges, Cauterets, Luz-Saint-Sauveur y Bagnères-de-Bigorre, y para los primeros pyrénéistes en ruta hacia Gavarnie. Lourdes fue un modesto pueblo de 4135 habitantes. Entre ellos, el molino de Boly es el hogar de 10 años, François y Louise Soubirous y sus cuatro hijos, el mayor de los cuales lleva el nombre de Marie Bernarde llaman Bernadette (nacido el 7 de enero de 1844). En 1854, la familia Soubirous cayó en la miseria: accidente de trabajo durante el cual François perdió un ojo, fue acusado de robo y encarcelado, quiebra de la fábrica. Finalmente, el cólera hace 38 muertos en Lourdes. Bernadette, que sufre de cólera y tuberculosis, mantendrá una salud frágil durante toda su vida. Obligada a abandonar el molino, la familia encontró refugio en una antigua prisión de 16 m² llamada Cachot, en 1857. A la edad de 14 años, incapaz de leer o escribir, no habiendo hecho su primera comunión, Bernadette, golpeada por todos estos eventos, vivirá una experiencia extraordinaria. El 11 de febrero de 1858, Bernadette, su hermana Toinette y una amiga, Jeanne Abadie, buscaron madera en una cueva llamada Massabielle, ubicada a lo largo del Gave. Mientras Toinette y Jeanne recogen madera, Bernadette oye un ruido como una ráfaga de viento. Levantando la cabeza, ve en el hueco de la roca a una pequeña dama, envuelta en luz, que la mira y le sonríe. Esta es la primera aparición, será seguida por otras 17. Durante 160 años, Lourdes ha recibido a millones de peregrinos y visitantes de todo el mundo cada año.

LA LUZ

Cerca de la Gruta, miles y miles de velas arden continuamente ante la Gruta desde el 19 de febrero de 1858. Ese día, Bernardita llegó a la Gruta con una vela bendecida que tuvo encendida en sus manos hasta el final de la aparición. Antes de marcharse, la Virgen María le pide que deje que se consuma la vela en la Gruta. Las velas ofrecidas por los peregrinos están ardiendo día y noche. Cada año, unas 700 toneladas de velas arden ante la Gruta por usted y por los que no pudieron acudir allí. Por otra parte, el signo de la luz está presente en todas partes en la Historia Sagrada. Los peregrinos y visitantes de Lourdes en procesión con una vela en la mano expresan la esperanza.

El Agua

“Vaya a beber y a lavarse en la fuente”, esto es lo que la Virgen María pidió a Bernardita Soubirous el 25 de febrero de 1858. El agua de Lourdes no es agua bendita. Es un agua banal. No tiene ninguna virtud terapéutica o propiedad específica. La popularidad del agua de Lourdes nació de los milagros. Las personas curadas se aplicaron, o bebieron el agua de la fuente. Bernardita Soubirous dijo: “Toman esa agua como si fuera un medicamento… Hay que tener fe, hay que rezar: ¡esta agua no tendría ninguna propiedad sin la fe!”. El agua de Lourdes es el signo de otra agua, la del bautismo.

Las Multitudes

Desde hace cerca de 160 años, las muchedumbres acuden a la cita, procedentes de todos los continentes. En la primera aparición, el 11 de febrero de 1858, Bernardita está acompañada solamente por su hermana Toinette y por una amiga, Jeanne Abadie. Pocas semanas después, Lourdes es conocida ya como la “ciudad de los milagros”. Centenares y luego millares de curiosos acuden de los alrededores. Después del reconocimiento oficial de las Apariciones por la iglesia en 1862, se empiezan a organizar las primeras peregrinaciones locales. Los primeros años del siglo XX, la irradiación adquiere dimensiones mundiales. Pero es después de la segunda Guerra Mundial cuando las estadísticas entran en una fase de exponente desconocido… Desde abril hasta octubre, todos los miércoles y domingos, a las 9.30h, se celebra una misa internacional en la basílica de San Pío X.

Los enfermos y quienes les acompañan

Lo que más llama la atención al peregrino de Lourdes, y sobre todo al simple visitante, es la presencia de los enfermos en el Santuario. Todos los maltratados por la vida encuentran un consuelo. Oficialmente, son 80.000 los enfermos y discapacitados de todos los países que vienen a Lourdes cada año. A pesar de algunas heridas o enfermedades, uno se siente aquí en un remanso de paz y alegría. Las primeras curaciones de Lourdes tuvieron lugar en el tiempo de las Apariciones. Ya en esta época, algunas personas, conmovidas a la vista de los enfermos, les ofrecieron espontáneamente su ayuda. Son los hospitalarios y hospitalarias. La curación de los cuerpos no puede ocultar sin embargo la curación de los espíritus. Los enfermos como los considerados sanos se encuentran ante la Gruta de las Apariciones, delante de la Virgen María para compartir una oración.

VANNES (Francia) y San Vicente Ferrer

LA TUMBA DE SAN VICENTE FERRER EN VANNES (FRANCIA).

Los últimos meses de vida Vicente Ferrer los pasó en Bretaña.
En 1418 San Vicente se hallaba predicando por el Mediodía francés y fue llamado por el duque Jean V de Bretaña para reformar las al parecer mejorables costumbres de la población de Vannes.
En 1419, encontrándose enfermo, Vicente decidió regresar a Valencia. Pero al salir del puerto de Vannes se levantó una tempestad que lo obligó a volver.
Falleció en Vannes el 5 de abril de 1419, en una habitación del primer piso de la casa que ahora lleva el número 17 de la actual plaza de Valencia.

Su sepulcro se halla en la catedral de dicha ciudad, y San Vicente es el patrón de Vannes.
Tras su canonización se desarrolló en la ciudad un intenso culto, del que aún quedan múltiples huellas: la plaza de Valencia, la puerta de San Vicente, las numerosas representaciones del santo en la catedral...

La estatua de la puerta de San Vicente es una copia de la que fue destruida durante la Revolución Francesa. Una leyenda sostiene que cuando el santo baje la mano la ciudad será cubierta por las aguas del cercano puerto.

La catedral de Vannes fue reconstruida entre los siglos XV y XVI, cuando el templo se quedó pequeño para acoger al gran número de peregrinos que visitaban la tumba de San Vicente. Fue reedificada gracias a las ofrendas de los peregrinos. El coro está circundado por un largo deambulatorio destinado a facilitar el tránsito de los fieles que acudían a rezar ante la tumba. La fachada occidental fue rehecha en 1857 y el parteluz está constituido por una estatua de San Vicente. En el Tesoro de la catedral se encuentran los documentos relativos a la investigación encaminada a la canonización de San Vicente en 1455.
La catedral de Vannes abunda en referencias a San Vicente Ferrer: vidrieras, estatuas… Y tres grandes cuadros, con escenas de la vida del santo:
- La muerte de San Vicente, del pintor francés del siglo XIX Nicolas Gosse.
- La entrada de San Vicente en Vannes en 1418, pintura anónima del siglo XVII; le acompañan los Duques de Bretaña y el obispo de Vannes, y la escena representa el milagro de la curación de un paralítico.
- La predicación de San Vicente a los infieles, obra de Jean-Baptiste Mauzaisse, pintor francés del XIX.

Además del recinto en el que se encuentran los restos de San Vicente, hay en la catedral otra capilla en la que el santo ocupa un lugar preferente: Es la capilla de la Piedad, al fondo del deambulatorio. La parte central del retablo está ocupada por una estatua de San Vicente, al que están dedicadas también las vidrieras.

Inicialmente San Vicente fue enterrado en la cripta de la catedral. En 1956 la tumba es trasladada a la conocida ahora como Capilla de San Vicente. Es una torre redonda añadida a la fachada norte hacia 1530, y que hace las veces de gran mausoleo para el santo valenciano.
Se trasladó también a la capilla un tapiz de 1615 que en el pasado cubrió el deambulatorio, con siete escenas que plasman varios milagros de San Vicente, su canonización y el retrato del donante, el obispo de Vannes.

Los restos del santo están distribuidos en tres espacios distintos:
- Un altar de mármol negro contiene parte de las reliquias.
- El cráneo es conservado en un busto dorado.
- Lo restante se encuentra en un relicario de plata en forma de capilla.

San Vicente pasó sólo unos meses en Vannes, pero la ciudad no lo ha olvidado, y toda la catedral está impregnada de su recuerdo.

EL PRECIO INCLUYE:
  • Autobús de lujo durante todo el recorrido. Salida y regreso a Madrid.
  • Seguro de viaje
  • 2 noches de alojamiento en hoteles de categoría 2* / 3* en régimen de Alojamiento y desayuno.
  • Traslados indicados en el itinerario
  • Asistencia telefónica 24 horas.
EL PRECIO NO INCLUYE:
  • Excursiones o visitas menionadas como opcionales.
  • Guía y entradas
  • Extras del cliente.
  • Almuerzos y cenas durante el viaje.
  • Propinas y tasas de alojamiento si las hubiera.
  • Cualquier otro aspecto no reflejado en el apartado "El precio Incluye".

Este precio está basado en periodo de temporada baja y para un mínimo de 30 participantes.